Evangelización diaria: Entre Casilleros y Catacumbas

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Por Maddy Bernero para Lifeteen 

Traducción de Alejandro Quintana
La palabra “evangelización” me recuerda un día que me quedé atascada en medio del parqueadero.
Una tarde de verano estaba estacionada en el parqueadero de Starbucks con las ventanas abiertas lista para salir. Ya tenía mi café helado, ajusté mi cinturón, prendí mi música country, miré a través del espejo retrovisor para salir y vi que una mujer se estaba acercando. Ella se aproximó por el lado del carro gritando “Señora, ¡discúlpeme!, ¡Señora!” yo puse el carro en modo de parqueo y desconcertada intenté saber qué le pasaba.
Ella se quedó al lado del carro, apoyándose contra la ventana abierta y me empezó a hacer preguntas acerca de la iglesia, si yo iba, dónde iba, si yo creía en Jesús, etc. Me fijé en la biblia que tenía en la mano y con disimulo pensaba, “Yo he estado yendo a un grupo juvenil, voy a un colegio católico, ¡esta es mi oportunidad! estoy tan emocionada de decirle a alguien que CONOZCO a Jesús y que estoy dispuesta a decirlo todo!”
Empecé a hablar para empezar a responder a cada una de las preguntas que ella me había hecho. Empecé “Yo creo en Jesucristo, voy a la iglesia, soy católica” y eso fue todo. Ella empezó a hacerme preguntas acerca de las razones de algunas tradiciones católicas. Ella se mantuvo preguntándome apuntando a la Escritura para probar cada punto que yo le decía.  Cuando yo le respondía una pregunta, ella venía con otra ahí mismo en medio del estacionamiento a través de la ventana de mi carro. La frustración duró 45 minutos. Me sentí tan atrapada, bombardeada e incómoda.
Cuando escuchamos la palabra evangelización, algunas veces la asociamos con experiencias como este desastre en el estacionamiento. Nos imaginamos que evangelizar consiste en portar la biblia y gritando condenaciones eternas desde las esquinas de las calles. Pero esto está lejos de la verdad.
Nuestra evangelización necesita ser como la de los testigos de la iglesia cuando nació, cuando los cristianos fueron perseguidos y la fe era atesorada y compartida en secreto en las catacumbas (también conocidas como pasadizos subterráneos).
Cuando inicies un nuevo año en el colegio, aquí hay algunos consejos de cómo puedes evangelizar desde tu locker y en donde te encuentres ahí.
¿QUÉ ES EVANGELIZACIÓN?
Evangelizar es compartir las Buenas Noticias, el evangelio. Es una respuesta natural en un encuentro profundo con una persona, Jesucristo. Compartir el evangelio no significa sofocar a alguien abriendo el primer capítulo del evangelio de Juan y leerle “En el comienzo era la Palabra y la Palabra estaba con Dios y la palabra era Dios” (Juan 1:1)
Cuando hablamos de evangelizar a los demás a través de compartir el evangelio, nosotros nos referimos a compartir la Palabra, la Palabra hecha Vida, El Milagro de la Encarnación, el Bebe de Belén, Jesucristo.
Este fragmento de sabiduría va a emocionarte mucho. Léelo con detenimiento:
“Las Buenas Noticias proclamadas por los testigos de vida deberán ser proclamadas tarde o temprano por la Palabra de Vida. No hay allí una verdadera evangelización si el nombre, la enseñanza, la vida, las promesas, el reino y el misterio  de Jesús de Nazareth, el Hijo de Dios no es proclamado” (Evangelii Nuntiandi 22).
¡Wow! léelo otra vez – Este párrafo es TAN importante. Esto es evangelización en un fragmento.
Una y otra vez el Catecismo de la iglesia católica dice: “¡Debemos proclamar a Cristo!” En la primera carta a los Corintios San Pablo les dice “Nosotros predicamos a Cristo crucificado” (1 Corintios 1:23). Nosotros no podemos sencillamente ser buenas personas y amar a los demás.  Nosotros debemos ser personas viviendo a través de Cristo, con Cristo y en Cristo.
En su carta pastoral, Vayan con Corazones Encendidos, El Reverendo Paul S. Loverde, Obispo de Arlington describe el arte y el gusto de evangelizar muy bellamente. El dice: “Nosotros no imponemos nuestras creencias a los demás. De hecho, nosotros proponemos las Buenas Noticias”.
La evangelización no se trata de argumentar o convencer, es una introducción, una invitación.
Para compartir el evangelio, debemos primeramente AMAR el evangelio. ¿Cómo le podemos introducir a las personas algo que nosotros no conocemos o compartirles algo que no vivimos?
Nosotros evangelizamos compartiendo el buen trabajo que Cristo ha hecho en nuestras vidas. Nosotros le debemos dar gracias y alabarlo por su Misericordia y su providencia. Nosotros le compartimos a los demás cómo Él nos ha bendecido, cómo nos ha ayudado a través de nuestros problemas y ha sanado nuestras vidas quebrantadas.
EVANGELIZACIÓN DIARIA
¿Entonces de qué se trata esto?¿ Cómo puedes empezar tu nuevo año en el colegio? Vivimos en un tiempo que se parece cada día más a la primera iglesia. No puedes compartir o discutir tu fe abierta y libremente en tu colegio, la Iglesia está siendo perseguida.
Sin embargo, ¡Esto es Fantástico! Cuando la iglesia católica experimentó la persecución más grande, esos fueron los tiempos en que la misma fue testigo del crecimiento más grande. ¿por qué? Porque hombres y mujeres valientes aceptaron el reto. Ellos dejaron a un lado su miedo a la persecución, a ser excluídos, a la muerte a la traición y al rechazo. Muchos de ellos murieron por la Iglesia y como Tertuliano, uno de los primeros teólogos cristianos dijo: “la sangre de muchos mártires es la semilla de la iglesia”. Ellos son la semilla desde donde floreció la Iglesia.
Por lo tanto, hermanos y hermanas, mis compañeros en medio de esta santa guerra – Quiero que ustedes se arriesguen a tomar sus pasillos de los casilleros como las catacumbas. Necesito que lleven a Jesús a las personas. No estoy diciendo salgan y empiecen a pelear, o conviértanse en mártires, pero la iglesia y el mundo los necesita para salir adelante. Nosotros los necesitamos para evangelizar, para llevar a Cristo a aquellos que no le conocen ni le tienen.
Algunas cosas prácticas que  puedes hacer para evangelizar:
  • Ora antes de almorzar (sí, en frente de tus amigos).
  • Ofrécele a tus amigos orar por ellos y sus problemas.
  • Sonrie – Vive con auténtica identidad Cristiana.
  • Crece en Virtud – Las personas se sienten atraídas por la virtud.
  • Ten cuidado con tu lenguaje – Las personas se dan cuenta de eso
  • No tengas miedo de lo que no sabes, da gracias y cuéntale a las personas acerca de las bendiciones que has recibido de Dios.
Evangelizar es nuestro deber, privilegio y placer como cristianos. Esto significa tener una experiencia gozosa – siempre y cuando tengamos limpias las ventanas del carro.
Acerca del autor:
 
Maddy Bernero
Soy una joven universitaria y me encanta hablar, pensar y compartir mi fe. Trabajo medio tiempo como coordinadora de un ministerio juvenil. Soy adicta al café. Me encanta correr y recientemente terminé mi primera de muchas maratones. Soy muy buena tropezandome en las escaleras y le temo a los exámenes estandarizados.
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