Regresa a casa, vuelve a sus brazos

Por: Alejandro Quintana
Que tiempo más difícil y particular estamos viviendo hoy los cristianos en el mundo. Las guerras, la sensación de pérdida de la fe, los valores, el amor para hacer las cosas sin esperar nada a cambio, el consumismo desmedido, el desperdicio de energía, el daño a la naturaleza. Por otra parte también vivimos una crisis los jóvenes que fácilmente podemos perder las ganas por vivir con más alegría, estudiar con más entusiasmo, perdonar a quienes nos han hecho daño, a quienes han roto nuestro corazón, nuestros sueños, nuestra esperanza.
 
Con todo, apareciendo como los primeros rayos de sol en medio de las tinieblas, llega justo a tiempo el Amor de nuestro Dios como un superhéroe, usando su más grande poder, su Misericordia. Bueno, si crees que no te identificas como yo con la idea de un súper héroe, tienes que saber que lo que está a punto de pasar es digno de ser algo extraordinario y tu y yo, estamos llamados a vivirlo plenamente.
 
El día de hoy, 8 de diciembre celebramos el inicio del Jubileo extraordinario de la Misericordia que irá hasta el próximo 20 de noviembre de 2016. Pero, ¿qué es el jubileo? es una celebración originalmente judía que se celebraba cada 50 años, el cual demoraba un año en el que se ponían esclavos en libertad, restituían propiedades a quienes las habían perdido, se perdonaban las deudas y se descansaba plenamente.
 
Para los católicos, también es un tiempo que dura un año donde se conceden indulgencias que cumplen con ciertas condiciones que dicta el Papa y puede ser ordinario o extraordinario. El ordinario es cada 25 años y el extraordinario es por algo muy especial, como en esta ocasión. Con todo esto a dicho año se le denomina “Año Santo”, definitivamente una oportunidad para vivir más nuestra conversión que recordemos que no es un episodio que ocurre una vez en la vida, sino es un estilo de vida que debemos llevar regularmente.
 
Con lo anterior, ya es más claro cuando decimos que celebraremos el Jubileo extraordinario de la Misericordia, el cual está dado por los 50 años de la conclusión del Concilio del Vaticano II y la celebración de la Inmaculada Concepción. Un evento lleno de mística y de compromisos por nuestra parte. De esta manera, la mística está asociada al rito de la apertura de la “Puerta Santa”, un rito que realizó el Papa Francisco al atravesar una puerta que hasta hace muy poco tiempo estaba sellada con ladrillos que están quitando rápidamente. Al Papa, lo siguieron atravesando dicha puerta el Papa Emérito Benedicto XVI, los cardenales, obispos, representantes de sacerdotes, religiosas, religiosos, laicos, es decir nuestra iglesia entera y posteriormente se dirigirán hasta la tumba de San Pedro, símbolo de la institución de nuestra iglesia católica. Luego se hace el Angelus y en días posteriores quedaremos sorprendidos con la proyección de fotos representativas a la Misericordia en la Cúpula de San Pedro.
 
 
Por primera vez en la historia de los Jubileos van a abrir las Puertas Santas en todas las catedrales del mundo.Todo esto serán gestos para dar inicio a un mes para las obras de misericordia. Ya veníamos familiarizándonos con la cuestión de las Puertas cuando el Papa Francisco abrió la Puerta en Bangui durante su visita en África. Con todo, debemos creer firmemente que a la hora que atravesemos dicha puerta obtendremos una indulgencia plenaria (haz de cuenta un balde de agua que termina de quitar todo lo sucio que hemos traído pegado hace muchos años), la cual debe acompañarse de la confesión, recibir la eucaristía, orar por las intenciones del Papa y hacer un acto de misericordia. ¡Challenge Accepted!
 
El Papa dice que quien atraviese esa puerta va a vivir algo muy genial, habla de “experimentar el amor de Dios que consuela, que perdona y da esperanza”. Así, abrir las puertas de par en par, ¡abre la fe al mundo! El Papa también ha dicho en una carta muy reciente que “(…) este será un encuentro de todos con el rostro del Padre que acoge y perdona, olvidando completamente el pecado cometido (…)”.
 
Lo más interesante de todo esto, es que literalmente todos estamos llamados. Piensa ahora en que ni siquiera para los presos, enfermos, ni siquiera para los que ya han fallecido será imposible hacerlo a la vez. La misericordia de Dios definitivamente rompe todos los esquemas del tiempo y espacio y llena profundamente cada corazón para que vivamos plenamente la conversión. El Papa invita que todos vayamos a Roma, sin embargo para quienes nos queda difícil ahora, podemos hacerlo en nuestra ciudad, identificando las iglesias que tradicionalmente se identifican como Jubilares (google en 3..2..1).
 
Por cierto, si te quedaste con la duda de cómo actúa en quienes ya murieron, podemos orar por ellos para que Dios también los libere de todo residuo de culpa y pueda abrazarlos en su Amor. Este llamado incluso ha sido hecho de manera especial por el Papa para las mujeres que han abortado. El Papa ha dicho que conoce las condiciones, el drama existencial y moral que viven y la cicatriz que llevan en el corazón, es por esto que ha concedido a los sacerdotes en el año jubilar la facultad de absolver dicho pecado a quienes han practicado el aborto y estén arrepentidos con el corazón.
 
Por otra parte, más atrás hable del compromiso de nuestra parte. Así como los bomberos que no pueden ayudar a los demás hasta que estén bien ellos. Una vez que hayamos experimentado este tiempo tan increíble de misericordia en nuestra vida, estamos llamados a actuar con valentía y heroísmo a que otros obtengan dicha misericordia, porque es una oportunidad única. Si quieres tener una motivación, durante ese tiempo (del 8 de diciembre de 2015 hasta el 20 de noviembre de 2016) proponte llevar a la conversión por lo menos a un amigo tuyo y haz que él o ella también viva dicha experiencia de la Misericordia. ¿te atreves? y no olvides vivir las obras de misericordia (¡googlea!).
 
Así como lo hizo el Papa en su carta que les recomiendo leer en http://www.im.va/content/gdm/es/giubileo/lettera.html (super corta y buena), los invito a que le pidamos a la Virgen María que también es Madre de la Misericordia y pongamos a su protección la preparación del Jubileo y nuestro corazón para que Dios actúe en él y nos permita volver a creer en su Amor como solución a la crisis de nuestro mundo.
 
Te invito finalmente a ver un vídeo que pongo abajo y piensa que a veces solo estamos viviendo un momento difícil, podremos ser rebeldes, podemos estar en el sitio equivocado o las personas equivocadas y lastimar a quienes más amamos, pero solo hay alguien que no se mueve, que nos espera y nos mira con ojos de amor, míralo hoy tu también…
“Sean misericordiosos como su Padre es misericordioso” (Lucas 6:36)
Anuncios

¿Tienes algo que decir? ¡Comenta!

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s